
Ante la situación de necesidad climática que estamos viviendo, los ayuntamientos optan por el aprovechamiento de los equipamientos municipales para generar su propia electricidad y realizar instalaciones generadoras de autoconsumo colectivo, la cual toda la energía que genera se vierte a red y se compensa, con un porcentaje establecido administrativamente entre los equipamientos con un acuerdo de reparto.



